21 febrero 2012
Publicado por M.
Paris mon amour
Anoche me puse a mirar este libro y me entraron muchas ganas de estar en París de nuevo, de pasear, ver museos y de cenar en el balcón viendo la torre Eiffel brillar. La viva prueba de que se puede trabajar ocho horas al día y pasarlo tan bien como para querer repetirlo. Con ese trabajo incluido y las clases de español y todo.
Creo que estas son las últimas fotos que me quedaban por mostrar (y son las que más me gustan). Aunque nunca se sabe, puede que encuentre más y dentro de un tiempo, cuando me entre la nostalgia, vuelva al ataque con el París de mis amores. ¿Cómo se puede ser tan bonito? :)































